“Donde la roca se quiebra, nace la flor tenaz.”
La tenacidad no es solo la fuerza bruta, sino la delicadeza de encontrar una grieta en la adversidad. Imagina una pequeña flor abriéndose paso a través de una roca sólida; su supervivencia no reside en romper la piedra, sino en la constante, aunque sutil, presión de su crecimiento. Así, incluso ante los obstáculos más inamovibles, la perseverancia encuentra su camino hacia la luz y la floración.