“El eco de un "no aún" es el preludio del éxito.”
La persistencia se nutre de la paciencia y la creencia en un futuro prometedor. Un "no" no es un punto final, sino una coma que invita a reformular la estrategia.
Considera al alfarero que, al ver su vasija agrietarse, no la desecha, sino que la esculpe de nuevo, añadiendo carácter y profundidad. El fracaso temporal es solo la arcilla que espera ser modelada con una voluntad inquebrantable, hasta que el resultado sea digno de admiración.