“Despliega tus gozos como mariposas internas.”
Piensa en la profunda satisfacción de ver una oruga transformarse en una criatura de alas vibrantes. Así es nuestro gozo interior; necesita su tiempo de gestación en la oscuridad, cultivado en el silencio, para luego salir a desplegarse en toda su magnitud. Permite que esas alas de pura alegría te eleven, sin miedo a la belleza efímera.