“La paz interior es el cimiento de tu éxtasis.”
Antes de erigir el majestuoso templo de la felicidad, asegúrate de tener unos cimientos sólidos de paz interior. Sin esta base serena, cualquier construcción será frágil. Cultiva el silencio en tu interior; desde ahí, brotará un éxtasis duradero, anclado en la calma, no en la agitación.