“Siembra gratitud y cosecharás un campo de dicha.”
La gratitud no es solo un sentimiento, es una práctica activa. Al enfocar nuestra atención en lo que tenemos, en lugar de lo que nos falta, abrimos la puerta a un torrente de satisfacción.
Cada mañana, al despertar, intenta identificar tres cosas por las que estar agradecido, por pequeñas que sean: el sol que entra por la ventana, el café caliente, una conversación agradable. Estas semillas de gratitud germinarán en un campo de profunda dicha.