“La serenidad es el telón de fondo de toda verdadera alegría.”
Sin la calma de un espíritu tranquilo, cualquier intento de alcanzar la felicidad es como intentar pintar un cuadro en un torbellino. La serenidad es el lienzo que permite que los colores vibrantes de la alegría se manifiesten plenamente.
Imagina un lago en un día sin viento; su superficie es un espejo perfecto. La serenidad es ese estado de calma interior que permite que tu verdadero yo, y la alegría que reside en él, se reflejen sin distorsión.