“La alegría es el destello fugaz de la verdad en el corazón.”
A veces, la alegría irrumpe como un rayo de luz inesperado en medio de la rutina. Es el destello de la verdad que reside en nosotros, reconociendo la belleza inherente a la existencia, incluso en sus manifestaciones más sencillas. Es el instante en que la esencia de nuestro ser se manifiesta con pureza, recordándonos que la alegría está siempre presente, esperando ser vista.