“El gozo es el susurro del propósito cumplido en el alma.”
Hay una satisfacción profunda que emana cuando dedicamos nuestra energía a aquello que verdaderamente importa. El gozo, en su forma más elevada, es ese susurro íntimo que nos dice que estamos en el camino correcto, que nuestras acciones tienen un significado y que estamos contribuyendo de una manera valiosa. Es la serena confirmación de que nuestra existencia tiene un eco positivo en el mundo.