“La dicha se esconde en la acuarela del presente.”
La dicha no es un destino lejano, sino el matiz que elegimos pintar en el lienzo de cada instante. Es la capacidad de encontrar el gozo en la pincelada fugaz del hoy.
Imagina un artista que solo pinta el futuro, ignorando la belleza del cielo que lo rodea. Así es quien posterga su bienestar, esperando un mañana que puede que nunca llegue en la forma anhelada. La satisfacción reside en la apreciación de cada trazo, de cada momento, por efímero que parezca.