“Encontrarse a uno mismo es el primer paso hacia la beatitud.”
Antes de buscar la beatitud en factores externos, la clave reside en una profunda introspección. El conocimiento propio, la aceptación de nuestras luces y sombras, y la comprensión de nuestros valores fundamentales, sientan las bases para una felicidad auténtica. Es como conocer el terreno antes de empezar a construir.