“El gozo es el lenguaje universal del corazón que habla sin palabras.”
Cuando experimentamos un gozo profundo, no necesitamos discursos ni explicaciones.
Es una emoción que trasciende las barreras del idioma y la cultura, comunicándose directamente a través de la expresión facial, la energía vibrante y la pura sensación de estar bien. Es la conexión más auténtica.