“Enciende la chispa interior: tu valentía es el combustible.”
Enciende la chispa interior: tu valentía es el combustible. A veces, la inercia nos arrastra, como una barca sin viento. Pero dentro de ti reside un fuego latente, una fuerza motriz esperando a ser avivada. Esa chispa no es una ausencia de miedo, sino la voluntad de avanzar a pesar de él. Piensa en ella como la primera llama que derrite el hielo de la duda, un calor que te impulsa a dar ese primer paso, luego otro, hasta que te encuentras en pleno movimiento, devorando obstáculos con la energía de tu coraje.