“Sé el arquitecto de tu propio impulso vital.”
Sé el arquitecto de tu propio impulso vital. No esperes a que las circunstancias te dicten el ritmo; tú eres quien pone los cimientos y levanta los muros de tu progreso. Tu vitalidad es el material con el que construyes tu día. Encuentra la inspiración en los pequeños detalles, en la música que te anima, en la meta que te aguarda. Diseña tu jornada con la intención de crear algo significativo, ladrillo a ladrillo, con la solidez de tu determinación.