“La dicha no es un destino, sino la brisa que acaricia el viaje.”
La dicha no es un puerto al que arribar, sino la esencia misma del camino recorrido. Es ese *soplo vital* que se siente al respirar profundamente en medio de una tormenta, o la *chispa de regocijo* que enciende una conversación inesperada. No esperes a que las circunstancias perfectas te regalen el gozo; cultívalo en cada paso, en cada instante presente.