“El placer es la estrella fugaz que ilumina la noche del alma.”
El placer, fugaz pero intenso, es un *destello de divinidad* que atraviesa la oscuridad de las tribulaciones. No intentes capturarlo, sino permítete ser deslumbrado por su paso. Es como observar una estrella fugaz: la admiración y el asombro que provoca son su verdadero regalo, dejando una estela de *gozo efímero*.