“La felicidad es el eco silencioso de un alma en paz.”
El gozo genuino no grita, sino que resuena en la quietud interior. Es ese estado de ser donde cada pensamiento se siente como una caricia y cada latido del corazón es una melodía serena. Imagina un lago en calma, reflejando el cielo sin una sola onda; esa es la felicidad que emana de la tranquilidad interna.