“La satisfacción es la brújula del alma aventurera.”
Cuando el espíritu busca un norte, la satisfacción nos indica si vamos en la dirección correcta. No se trata de un destino final, sino de la dicha que encontramos en el camino, en el aprendizaje y en la superación. Es el júbilo de avanzar, incluso cuando el mapa no está claro.