“La plenitud es el abrazo cálido de tu propio ser.”
No busques afuera la totalidad que reside dentro. La plenitud es la aceptación y el amor incondicional por quien eres, con tus luces y sombras. Es reconocer que ya posees todo lo necesario para sentirte completo. Ese abrazo interior es la fuente de un gozo inagotable, una satisfacción que trasciende las circunstancias.