“Complacencia: el susurro sereno de una tarea bien hecha.”
No confundir con vanidad, la complacencia es la quietud del espíritu tras haber cumplido con un propósito, honrado un compromiso o superado un obstáculo. Es la satisfacción tranquila de haber dado lo mejor de sí, un bienestar que se asienta en el saber que nuestro esfuerzo tuvo un eco positivo.