“El gozo es el néctar que libamos de las flores de nuestras experiencias.”
La vida nos presenta innumerables experiencias, algunas dulces y otras amargas. La clave del gozo radica en la capacidad de extraer el néctar de cada una, aprendiendo y creciendo. Es el sabor dulce que permanece, no en la ausencia de dificultades, sino en la sabiduría adquirida y la resiliencia cultivada.