“El gozo se nutre de la conexión, no de la posesión.”
No te aferres a las cosas ni a las expectativas, pues el gozo florece en la conexión con lo vivo. Es en los lazos que creamos, en las risas compartidas, en el entendimiento mutuo, donde encontramos un manantial de dicha que ninguna posesión material podría igualar.