“El bienestar se teje con hilos de aceptación.”
Aceptar aquello que no podemos cambiar, en lugar de luchar contra ello, libera una energía antes consumida en resistencia. Esta paz interior es el cimiento de una felicidad duradera.
Considera el río. Intenta detener su curso y te encontrarás exhausto. Pero fluye con él, adaptándote a sus curvas, y llegarás a destinos hermosos. La aceptación es esa fluidez que permite el deleite.