“Cada caída es solo un preludio al siguiente vuelo.”
Esta frase es un llamado a ver los tropiezos no como finales, sino como preparaciones para un nuevo intento. Es la esencia de la resiliencia.
Piensa en un pájaro aprendiendo a volar. Las primeras caídas son parte del proceso. Tu capacidad para levantarte con renovado ánimo y volver a intentarlo es lo que te impulsa hacia adelante.