“La tenacidad es la melodía que, repetida una y otra vez, finalmente desarma la más dura de las rocas.”
La tenacidad no siempre requiere fuerza bruta, sino la persistencia de una acción constante.
Imagina la delicada melodía de una flauta que, tocada sin cesar, llega a erosionar la piedra más dura. Así es la tenacidad: una fuerza suave pero ininterrumpida que, con el tiempo, doblega hasta las adversidades más sólidas.