“La tenacidad es el susurro que disuelve las murallas del posible.”
La tenacidad, esa fuerza interna que se niega a ceder, es el arte de convertir lo que parece infranqueable en una mera ilusión.
Imagina una gota de agua que, con constancia inquebrantable, talla la roca más dura. No es la fuerza bruta, sino la resistencia prolongada la que triunfa. Así, nuestras convicciones, alimentadas por la determinación, pueden derribar las barreras mentales y las circunstancias adversas que nos señalan lo "imposible".