“La resistencia es el guardián silente de la llama interior.”
La resistencia es ese sentinel inmóvil que protege la chispa de nuestra esencia, la llama interior que, a pesar de las tormentas externas y los vientos de la duda, se mantiene encendida, dispuesta a ser avivada.
Es la salvaguarda de nuestra vitalidad.
Imagina un bracero antiguo, que guarda las brasas calientes durante la noche para poder encender el fuego al amanecer. Su constancia es la promesa de calor.