“La semilla de la tenacidad germina en la noche de la duda.”
La tenacidad es esa fuerza interior que, incluso cuando las circunstancias son adversas, mantiene intacta la convicción. Al igual que una semilla enterrada en la oscuridad de la tierra espera pacientemente la luz para brotar, nuestra determinación florece en los momentos de incertidumbre.
No es la ausencia de miedo, sino la firmeza para seguir adelante a pesar de él. Es la promesa silenciosa que nos hacemos a nosotros mismos: "No me detendré hasta alcanzar la meta".