“El constructor de imperios no teme a los ladrillos que se desmoronan, sino a la mano que deja de colocarlos.”
Observa la edificación de una gran estructura. Habrá ladrillos defectuosos, mortero que no fragua, días de lluvia que retrasan la obra. Pero la fuerza que impulsa la construcción es la mano incansable que sigue colocando, ajustando y levantando. La perseverancia es esa mano, la voluntad de no cesar en la labor, sin importar los contratiempos momentáneos.
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- “La resistencia no se mide en la ausencia de caídas, sino en la cadencia con la que te levantas.”
- “El mar nos enseña que hasta la ola más pequeña tiene la tenacidad de volver a la orilla.”
- “No busques el camino sin espinas, sino la firmeza para pisarlas.”
- “Los sueños no se construyen con deseos, sino con los cimientos de los intentos repetidos.”
- “La flor más hermosa es aquella que brotó de la tierra más dura, por pura terquedad.”