“Cada grano de arena en el desierto fue una gota de persistencia.”
Imagina el vasto desierto, formado por incontables granos de arena. Cada uno, en su origen, fue parte de algo más grande, erosionado y moldeado por la implacable voluntad del tiempo y los elementos. Así es la perseverancia: la suma de innumerables actos pequeños y continuos que, con el tiempo, transforman paisajes y crean maravillas.