“La meta no se alcanza con el ímpetu inicial, sino con la marcha persistente.”
La meta no se alcanza con el ímpetu inicial, sino con la marcha persistente.
Muchos comienzan con un gran estallido de energía, como un cohete que surca el cielo. Pero la perseverancia es la órbita mantenida, la marcha persistente que llega a su destino.
Es la tenacidad de un corredor de maratón, que sabe dosificar su energía. La determinación de continuar kilómetro tras kilómetro, incluso cuando el cuerpo clama por descanso, es lo que garantiza la llegada, no la velocidad inicial.
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- “La tenacidad es el hilo invisible que une los fragmentos del sueño roto.”
- “El que persiste en la sombra, baila bajo el sol de la gloria.”
- “La resistencia silenciosa del alma es el motor del cambio perdurable.”
- “La resiliencia no es la ausencia de caída, sino la maestría en el arte de levantarse.”