“No es la ausencia de caídas, sino la agilidad para levantarse lo que forja el temple.”
El camino hacia cualquier logro significativo está pavimentado con tropiezos. La verdadera medida de nuestro temple no reside en evitar las caídas, sino en la gracia y la rapidez con la que nos recuperamos.
Cada vez que nos levantamos, más ligeros y sabios, fortalecemos la musculatura de nuestro espíritu. Es esta agilidad, esta negativa a permanecer en el suelo, lo que nos impulsa hacia adelante.
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- “La firmeza del propósito es el ancla que detiene la deriva de los vientos cambiantes.”
- “La voluntad de continuar es el hilo de oro que teje la trama del éxito.”
- “La perseverancia no es caminar, es correr con el corazón en la mano.”
- “La tenacidad es el arte de plantar semillas en la roca.”
- “El espíritu indoblegable transforma los obstáculos en escalones hacia la cima.”