“La constancia es la arquitectura invisible de los grandes destinos.”
Piensa en cómo se construyen las catedrales; no de la noche a la mañana, sino con miles de piedras colocadas con precisión y paciencia a lo largo del tiempo. Tu perseverancia es la obra arquitectónica de tu propia vida, edificando tu destino ladrillo a ladrillo con una firmeza inquebrantable.