“La firmeza interior es el ancla que te mantiene arraigado cuando el mundo exterior intenta arrancarte.”
Ante los vientos de cambio y las tormentas de la vida, nuestra firmeza interior es lo que nos impide ser arrastrados. Es esa raíz profunda, esa convicción inquebrantable en nuestros valores y objetivos, que nos permite mantenernos en pie, incluso cuando todo a nuestro alrededor parece desmoronarse.