“La resistencia es la disciplina de la paciencia que florece en el desierto de la espera.”
La espera puede ser un terreno árido, donde la frustración busca arraigar. La resistencia, en cambio, es la capacidad de cultivar la paciencia y la esperanza en ese mismo suelo.
Imagina a un cactus que, en medio de la sequía, sobrevive y florece. Su resistencia es su habilidad para almacenar la vida y esperar pacientemente las lluvias. Esa es la virtud de la resistencia: la fortaleza para prosperar en condiciones adversas.