“La firmeza de tu voluntad es el ancla que te sujeta en la tormenta.”
Cuando las olas de la duda y la adversidad amenazan con arrastrarte, tu firmeza se convierte en tu ancla inamovible. No se trata de evitar la tormenta, sino de mantenerte anclado en tu propósito, esperando con confianza que las aguas se calmen y el sol vuelva a brillar.