“El secreto del avance no está en la velocidad, sino en la cadencia ininterrumpida de la persistencia.”
Esta frase pone énfasis en la persistencia como una fuerza continua y rítmica, más valiosa que el impulso inicial rápido pero efímero.
Imagina a un corredor de larga distancia. No se trata de sprints explosivos, sino de mantener un ritmo constante, una resistencia que le permita cubrir la distancia completa. Su constancia es la clave de su éxito en la maratón.