“La tenacidad es el cincel que modela la montaña del destino.”
La tenacidad, esa fuerza interna que se niega a rendirse, es como un escultor paciente. No se desespera ante la inmensidad de la roca, sino que, gota a gota, golpe a golpe, va tallando su visión. Cada esfuerzo persistente, por minúsculo que parezca, es un golpe más del cincel que, con el tiempo, revela la forma majestuosa de nuestros anhelos en la imponente montaña de nuestro futuro.