“La verdad se descubre no buscando, sino persistiendo en la búsqueda.”
Piensa en un arqueólogo que, tras años de excavaciones infructuosas, no abandona su sitio de excavación. El tesoro no se encuentra por un golpe de suerte, sino por la persistencia en la búsqueda.
Este concepto se aplica a la búsqueda del conocimiento, la verdad o la solución a un problema. No es suficiente con iniciar una investigación; es la tenacidad para seguir explorando, para no rendirse ante la falta de resultados inmediatos, lo que finalmente desvela las respuestas ocultas.