“El fracaso es solo el preámbulo de un ensayo más audaz.”
Piensa en el sonido de un músico que, tras desafinar, vuelve a afinar su instrumento con renovada atención. El error inicial no es el final de la melodía, sino una oportunidad para un ensayo más preciso y apasionado.
En el camino de la vida, los tropiezos no son sentencias, sino valiosas lecciones. Cada intento fallido es una herramienta de aprendizaje que nos enseña qué afinar en nuestra estrategia. La verdadera derrota no está en caer, sino en no levantarse con una voluntad fortalecida para el próximo movimiento, más informado y más decidido.