“La firmeza del propósito: el ancla en el mar de la duda.”
Cuando las corrientes de la incertidumbre amenazan con arrastrarnos, nuestra convicción nos mantiene firmes en nuestro rumbo. La firmeza no es rigidez, sino la capacidad de mantener la dirección a pesar de las fuerzas externas. Es el árbol robusto cuyas raíces se hunden profundamente, resistiendo los vientos más fuertes.