“El fracaso es solo el preámbulo de una victoria bien merecida.”
Piensa en el alquimista que, tras innumerables intentos fallidos, finalmente destila el elixir. El camino del éxito está pavimentado con lecciones aprendidas de cada aparente derrota. La tenacidad ante los fracasos alimenta la llama de la perseverancia, haciendo que la victoria sea aún más dulce.