“La firmeza es el eco persistente del "todavía no".”
Hay un eco profundo en la palabra "todavía no". No es un final, sino una pausa, una invitación a la firmeza. Es la voz que resuena cuando las puertas parecen cerradas, recordándonos que el capítulo aún no ha concluido.
Piensa en el escultor que golpea incansablemente el mármol. Cada impacto, aunque parezca insignificante, moldea la forma latente. La perseverancia, esa determinación silenciosa, es ese cincel que, con constancia, revela la obra maestra oculta, esperando su momento para manifestarse.