“Transforma el "no puedo" en "aún no he descubierto cómo".”
Esta frase es un acto de alquimia mental, convirtiendo la rendición en curiosidad. Ante un obstáculo, no lo veas como un muro infranqueable, sino como un enigma esperando su solución. Cada "no puedo" es una invitación a la innovación, a explorar caminos alternativos, como un detective que une pistas hasta desentrañar el misterio.