“Que tu primer aliento sea un motor, y cada latido un impulso.”
Este día se presenta como un lienzo en blanco, esperando la pincelada inicial que le dé vida. No permitas que la inercia te paralice; considera cada amanecer como una nueva oportunidad, un soplo revitalizante que te impulsa hacia adelante.
Piensa en ello como el arranque de un motor antiguo, que con un primer giro de llave lleno de energía, despierta a la vida. Cada latido de tu corazón es una señal de que estás presente, que tienes la capacidad de moverte, de actuar, de ser.