“Cultiva la fe en el brote de cada esfuerzo.”
Confía en el proceso, incluso cuando los resultados no sean inmediatos. Cada intento, cada paso dado con intención, es una semilla que necesita tiempo y cuidado para germinar. Este aliento te da la paciencia necesaria.
Visualiza el árbol frondoso que nacerá de esa pequeña semilla.