“El estímulo más potente reside en la convicción de tu propia capacidad de impactar.”
No subestimes el poder que reside en ti. La *convicción* de que puedes generar un cambio, de que tus acciones tienen resonancia, es el *estímulo* más poderoso. Cada tarea que emprendes es una oportunidad para demostrarte a ti mismo el impacto que puedes lograr.