“La inspiración florece en el jardín de la acción constante.”
No esperes a sentirte inspirado para actuar. La acción es la lluvia que hace florecer la inspiración.
Piensa en un músico que practica escalas; al principio puede ser tedioso, pero esa repetición constante desbloquea la melodía y la improvisación. Tu práctica diaria es esa clave.