“El ímpetu nace de abrazar lo incierto.”
El miedo a lo desconocido puede ser una losa, pero también puede ser el resorte que te impulse a saltar más alto.
Piensa en un acróbata al borde de la trapecio; su valentía no elimina el vacío, sino que lo usa como trampolín. Hoy, permite que la incertidumbre sea tu trampolín.