“Encuentra el bálsamo en la acción, la cura a toda inercia.”
Cuando la duda aceche, recuerda que el movimiento es la antítesis de la parálisis. La acción, por pequeña que sea, disipa la apatía y reaviva el espíritu. Es un bálsamo que sana la inacción y te impulsa hacia adelante con renovado vigor.