“Viste tus dudas de valentía y hazlas marchar.”
Las dudas son como nubes pasajeras que pueden oscurecer nuestro cielo interior. Esta frase nos da el aliento para confrontarlas, no con miedo, sino con audacia.
Imagina que tus miedos son actores en un teatro; vístelos con el traje de la inspiración y la determinación. Dales el protagonismo necesario para que, una vez expuestos, pierdan su poder. El coraje diario no es la ausencia de miedo, sino la acción a pesar de él.